Comunicación eficaz

4. La mirada, la postura y la distancia

Sabiendo que nuestro bienestar depende en gran medida de las estrategias de comunicación que utilizamos con nosotros mismos y con los demás podemos aprender a analizar los procesos comunicativos para ayudarnos a mejorarlos.

La comunicación consta de tres aspectos claves:

  • qué decimos (los aspectos verbales o palabras que utilizamos)
  • cómo lo decimos (aspectos paraverbales como la entonación o el volumen)
  • qué hacemos mientras nos comunicamos (aspectos de comunicación no verbal y lenguaje corporal)

Para incorporar pautas eficaces de comunicación a nuestro repertorio básico de conductas en esta ocasión vamos a trabajar tres aspectos básicos: la mirada, la postura y la distancia.

Respecto a la mirada es importante tener en cuenta que el porcentaje más adecuado para mantener una comunicación fluida es alternar un 50% de mirada directa a los ojos y el otro 50% repartido alrededor del rostro (“aura”).

Por lo que concierne a la postura cabe destacar que inclinar ligeramente el cuerpo hacia la persona con la que hablamos denota interés, mientras que echarse hacia atrás manifiesta desinterés o rechazo. Asimismo si deseamos demostrar apertura y comodidad (y facilitar que la otra persona se sienta atendida) podemos mantener los brazos abiertos a ambos lados del cuerpo (o sobre las piernas si estamos sentados) con las palmas de las manos abiertas y mirando hacia arriba.

Para terminar, la distancia es un aspecto de la comunicación que depende en gran medida de la cultura: en sociedades mediterráneas la distancia considerada adecuada en una conversación cotidiana es de aproximadamente un metro. Sin embargo en sociedades más “frías” (por ejemplo en el norte de Europa o en Inglaterra) los cánones de educación implican que esa distancia sea más amplia (de 1,20 metros a 1,50 metros) ya que si una de las personas se aproxima más puede considerarse una invasión del espacio personal. En culturas más “calientes” (por ejemplo, sur de América) las distancias se acortan y el contacto físico más habitual. La distancia va a depender mucho de la persona con la que hablamos, su procedencia, el grado de confianza y el contexto en el que nos encontramos. Un truco ante situaciones en las que dudamos si una distancia es adecuada en una conversación es avanzar unos centímetros discretamente hacia la persona con la que nos comunicamos y ver si la persona se mantiene en su posición. Si percibimos que la persona recula o se va hacia atrás, debemos retroceder para acomodar la distancia.

A partir de ahora podemos observar si nuestras conductas comunicativas en lo que respecta a la mirada, la postura y la distancia nos eficaces. Si lo son nos podemos felicitar por ello, y si no lo son y deseamos modificarla podemos establecer un plan de cambio dividiendo la conducta en conductas más pequeñas (microconductas) e intentando cambiar cada vez una microconducta, en una circunstancia, con una persona en concreto e ir repitiendo hasta incorporar estos cambios como hábitos para después poder generalizarlos a más contextos.

De esta manera maximizamos las posibilidades de ser eficaces en nuestros comportamientos comunicativos y sentirnos mejor con nosotros mismos y con los demás, acercándonos a nuestro gran objetivo de SER FELICES.

Comunicación eficaz

5. El vocabulario, la entonación y el volumen

Uno de los conceptos más importantes en comunicación eficaz es la adaptación a la persona con la que hablamos. Dos de las claves en esta adaptación comunicativa son el buen uso del vocabulario y de la entonación y el volumen.

Si en un proceso comunicativo utilizamos un vocabulario que no entiende la otra persona es difícil que le llegue el mensaje que queremos transmitirle. Por ello la pauta más adecuada es utilizar las palabras que mejor reflejen lo que queremos decir pero adaptado a la persona con la que hablamos (por ejemplo, el mismo mensaje lo podemos expresar de manera diferente si lo dirigimos a un niño o a un adulto, o a un amigo o un compañero de trabajo).

La idiosincrasia consiste en que cada uno de nosotros es diferente y único, por lo que adaptarnos a la idiosincrasia de cada persona facilita que los mensajes fluyan con mayor facilidad y de lugar al mínimo de errores y la máxima comprensión.

Respecto a los aspectos paraverbales de la comunicación (por ejemplo, la entonación y el volumen) cabe destacar que cada uno de nosotros suele utilizar un tono y volumen “estándar” en sus conversaciones habituales. Para conocernos mejor y conocer este tono y volumen estándar podemos grabarnos y escucharnos, ya que la voz que escuchamos de nosotros mismos es diferente a la que escuchan los demás porque tiene un componente de resonancia en nuestra caja torácica. Si nos resulta inadecuado o poco adaptativo tras observarnos (recordemos que no podemos modificar algo que no hemos observado) siempre podemos recurrir a realizar aprendizajes para cambiarlo y alcanzar un tono y volumen que resulte más coherente y verídico con lo que deseamos expresar. En cualquier caso la pauta más efectiva es aprender a modular nuestro tono y volumen de manera que podamos elegir los que mejor se adapten a las circunstancias, la persona a la que nos dirigimos y el mensaje que deseamos transmitir (flexibilizar nuestra conducta comunicativa para hacerla más eficaz).

Todo ello facilitará que nos sintamos mejor con nosotros mismos y con los demás por mejorar la calidad de los mensajes que transmitimos, y que, en definitiva, repercute en incrementar nuestro bienestar y ayudar a que nos sintamos más FELICES.

Artículos

Formación continua para sanitarios y docentes

¿Por qué es importante la formación continua?

En la actualidad las necesidades de formación son cada vez más importantes y no es suficiente con haberse titulado en una determinada profesión, si no que también es esencial actualizar y profundizar en los conocimientos de manera continuada.

La formación continua son aquella actividades y programas de aprendizaje teórico y práctico que se realizan después de la formación obligatoria. El objetivo de esta formación es el perfeccionamiento y desarrollo de los conocimientos adquiridos y mantenerse actualizado en la especialidad seleccionada.

La constante actualización y profundización de los conocimientos tienen su mayor relevancia en las profesiones sanitarias y docentes (por ejemplo, medicina, enfermería, psicología, pedagogía, profesorado, etc.) ya que les permite mantenerse a la vanguardia de los rápidos avances científicos, tecnológicos y conceptuales, así como la especialización en áreas de trabajo concretas.

¿Qué es la formación continua online?

Cada vez es más frecuente que los profesionales dispongan de menos tiempo para participar de actividades formativas presenciales, y que los centros docentes encuentren dificultades a nivel organizativo para hacer frente a la estructura de éstas. En plena era digital nos encontramos que la formación continua (tanto formal como continuada) está en pleno auge debido a las facilidades a todos los niveles que supone: mayor accesibilidad, menor coste, y altos estándares de calidad.

¿Cómo saber que una formación online es de calidad?

Cuando un profesional busca un curso o especialización online debe tener en cuenta una serie de factores para asegurarse de que se trata de una formación de calidad. La calidad en estos casos podemos definirla principalmente por dos factores: la satisfacción de los usuarios y la acreditación.

Por lo que respecta a la primera (la satisfacción de los usuarios) es fácil de comprobar visitando la página proveedora de la formación y leyendo las reseñas y evaluaciones en los diferentes cursos por parte de los alumnos que ya la han finalizado. Se trata de un buen punto de partida para tener una impresión general y conocer los puntos fuertes y debilidades de la acción formativa.

Respecto a la acreditación de una formación continua cabe destacar que lo más importante es que ésta provenga de un organismo u organización oficial, especialmente en las ramas profesional sanitarias y docentes (por ejemplo, por una Universidad oficial, la Comisión de Formación Continuada del Sistema Nacional de Salud o el Ministerio de Educación).

Centros que imparten formación online acreditada y de calidad

Para facilitarte el acceso a una formación continua acreditada y de calidad desde SER FELIZ hemos realizado una búsqueda exhaustiva para ofrecerte una listado de centros que imparten cursos y especializaciones:

Comunicación eficaz

2. Los hábitos

Los hábitos son las conductas que repetimos cada día y que nos definen como personas, frente a nosotros y frente a los demás. Somos lo que hacemos.

Una de las características más importantes de los hábitos es que pueden modificarse. Los aprendizajes que adquirimos a lo largo de nuestra vida nos cambian y cambian nuestros hábitos de manera inconsciente.

Nuestro repertorio básico de conductas (hábitos) de automatiza a base de la repetición, de manera que cuanto más se repite un pensamiento, conducta o emoción, se construyen conexiones neuronales más fuertes que hacen que sea más fácil que se activen estos pensamientos, conductas y emociones.

Estos hábitos no son inmutables, sino que varían a lo largo del tiempo, puesto que a medida que nos pasan cosas vamos cambiando nuestra manera de pensar, sentir, vivir y actuar. No somos la misma persona ahora, que hace diez años, hace diez meses o hace una semana. Estamos en cambio constante.

Para facilitar el autoconocimiento y el crecimiento personal es importante conocer nuestros propios hábitos. Un ejercicio que te ayuda a conocerte mejor a ti mismos es mirarte en el espejo para identificarte como individuo y rememorar situaciones asociadas a emociones (por ejemplo, alegría, tristeza, ira, etc.) para ver lo que ven los demás de ti mismo, ya que tú no te ves normalmente y las demás personas te ven todo el tiempo. El objetivo del ejercicio es observarte a ti mismo y conocer tus conductas comunicativas para saber cómo son tus hábitos de expresión facial emocional. De esta manera te facilitas comprender como funcionas tú mismo y entender como influye tu conducta en las relaciones con los demás. Esto te acerca a mejorar tu bienestar contigo mismo y con las personas que te rodean para ayudarte a SER FELIZ.

Comunicación eficaz

1. La clave en las relaciones

La mayoría de problemas de nuestra vida cotidiana tienen que ver con las relaciones con las personas de nuestro entorno.

Esto se debe a dos motivos principales:

  • El primero de los motivos por el que tenemos problemas con los demás es que cada uno de nosotros ha tenido una experiencia vital única y, por lo tanto, nuestra visión del mundo es también única y especial. Cada uno de nosotros siente, piensa, vive y actúa de una manera diferente.
  • El segundo motivo por el que se producen conflictos con las demás personas es que en cada circunstancia cada persona tiene una perspectiva de la situación, sin que necesariamente nadie esté equivocado, ni nadie tenga, o deje de tener la razón. Las diferentes perspectivas pueden ser compatibles y facilitan la comprensión y el respeto mutuo.

Como decía Albert Einstein, “Una persona inteligente resuelve un problema, una persona sabia lo previene”. Para prevenir conflictos en las relaciones con los demás podemos realizar unos ejercicios para crear hábitos relacionales saludables, facilitando la empatía y la amplitud de miras.

El primer ejercicio consiste en que cada día te pares a reflexionar sobre una situación de diferencia de opiniones con otra persona que te haya sucedido y plantearte que esa persona siente, piensa, vive y actúa de una manera diferente a la tuya porque sus experiencias a lo largo de la vida simplemente son diferentes a las tuyas.

El segundo ejercicio consiste es que en esa misma reflexión, o sobre otra situación diferente en la que se haya creado un conflicto o una situación molesta para ti, intentes ponerte en el lugar del otro (empatizar) y ver la situación desde su perspectiva. Intenta aprovechar esta reflexión para identificar cosas que tú no habías visto o valorado y ampliar tu visión de esa situación a partir de esta nueva información. De esta manera no tan solo adquieres la capacidad de ver diferentes perspectivas sobre el mismo problema, sino que también puedes aprender habilidades, actitudes o conocimientos que con anterioridad a la diferencia de opiniones no tenías o no te habías planteado.

El objetivo final de estos ejercicios es favorecer tu comprensión sobre cómo funcionan las personas y sus relaciones para ayudarte a mejorar tu bienestar contigo mismo y con las personas que te rodean para ayudarte a SER FELIZ.