Artículos, Para todos

Las discusiones

Las discusiones son un elemento cotidiano en nuestras vidas. Normalmente damos por supuesto que son inevitables, pero esto no es así. Te cuento porque.

Discutir Psicología Ser Feliz

Cada persona es única y su estilo de comunicación depende en gran medida de sus experiencias vitales (que son únicas a su vez) por lo que es frecuente encontrarnos con que las mismas palabras o expresiones no son interpretadas igual por dos personas diferentes. Además, a ello se suma que la mayoría de actos comunicativos se ven muy influenciados por nuestros estados emocionales (¿no te ha pasado que has dicho algo de mala manera porque estabas nervioso, malhumorado o cansado sin tener la voluntad de decirlo de mala manera? ¿O que otra persona ha malentendido tus intenciones porque estaba enfadada o triste?).

Y por si fuera poco todo tenemos un sesgo benevolente hacia nosotros mismos: olvidamos nuestros errores pero recordamos tozudamente el daño que nos han hecho, con el agravante de que buscamos en la comunicación cualquier información que confirma nuestras ideas y descartamos la que no.

Hay multitud de estudios científicos que señalan que el principal problema en la comunicación, y el que provoca mayor número de discusiones, es la ambigüedad (que el mensaje no esté claro para todas las partes). Teniendo en cuenta que las habilidades de comunicación se pueden aprender y mejorar hay algunas pautas que nos pueden ayudar a comunicarnos y evitar las discusiones:

1. Escuchar con atención

2. Respetar a los demás

3. Preguntar lo que no se sabe o no se entiende

4. Gestionar las propias emociones para que no afecten negativamente a la comunicación

5. Mostrar empatía

6. Ser amable

Comunicarse sin discutir, tratando y siendo tratados con respeto, establece las bases de la serenidad y la felicidad.

Y tú ¿consideras que discutes mucho?

¡Cuenta, cuenta, que te leo y te escucho?

Artículos, Para todos

La fatiga pandémica

Esta crisis sanitaria provocada por el covid-19, no solo está causando problemas físicos, económicos y sociales sinó que tambien está alterando nuestro bienestar emocional llegando a provocar un gran malestar psicológico, pudiendo derivar en algunos casos en trastornos de salud mental.


Quizás en algún momento de la pandemia, ya sea al inicio o ahora, has sentido algunos de los siguientes síntomas:


• Cansancio o agotamiento
• Insomnio y problemas para dormir
• Estrés e irritabilidad
• Tristeza y pérdida de motivación
• Dificultad para concentrarse
• Agobio con la rutina de la pandemia
• Desesperanza o soledad.


La Organización Mundial de la Salud (OMS) pone nombre al conjunto o algunos de los síntomas anteriores e introduce el concepto de fatiga pandémica para referirse a “la desmotivación para seguir las conductas de protección recomendadas que aparece de forma gradual en el tiempo y que está afectada por diversas emociones, experiencias y percepciones, así como por el contexto social, cultural, estructural y legislativo”.
El Consejo Interterritorial de Salud ha decidido redefinir el concepto de “fatiga pandémica” como “una reacción de agotamiento, que aparece de forma gradual en el tiempo, frente a una adversidad mantenida y no resuelta, que puede conducir a la alienación y a la desesperanza”.

Fatiga pandémica SER FELIZ Psicología

Es cierto, que toda esta incertidumbre por la situación que vivimos, que parece que no va acabar, el control para evitar el contagio, la continuación de las restricciones y cambios de hábitos individuales están generando un gran malestar psicológico.

¿Te sientes identificado/a?
Si es así, a continuación te doy unos consejos para manejar mejor esta fatiga pandémica:

  1. No sobreinformarse
  2. Seguir con la rutina diaria
  3. Mantener la mente ocupada
  4. Ser responsable sin alarmarse
  5. Evitar la hipervigilancia y autochequeo de síntomas
  6. Hacer actividades agradables
  7. No aislarse
  8. Normalizar las emociones y los pensamientos
  9. Cambiar el foco de atención, centrarse en el momento presente
  10. Si no sabes cómo poner estas pautas en práctica y/o tus circunstancias actuales están afectando negativamente a tu vida cotidiana, pide ayuda psicológica a un profesional de la salud mental.

En el centro “SER FELIZ” estaremos encantados de recibirte y poder ayudarte a afrontar mejor está situación.

Jessica Sánchez Bauzá
Psicóloga General Sanitaria

Artículos, Para todos

Lo que no se ve


Los lunes para mí son un gran día porque empiezo a trabajar con mis pacientes todo lo que les he preparado con antelación. Sí, sí: preparo mi trabajo con tiempo, sobretodo las evaluaciones, los análisis funcionales de conducta y las sesiones.

¿Qué preparas qué? Sigue leyendo que te lo explico.


Como psicóloga tengo doble trabajo:  el que se «ve» (que es cuando estoy con la persona en la consulta u online) y el que no se «ve» (lo que preparo en mi casa para cuando nos tenemos que ver). El que no se «ve» se estructura en tres momentos diferentes:


Cuando conozco poco a la persona tengo que preparar las preguntas adecuadas para conocerla y para que la información que exploro me ayude a entender bien quién es, cómo es, cuáles son sus inquietudes y problemas, y cómo puedo ayudarle.


Cuando la conozco un poco más (y tengo más o menos claro qué está pasando para que haya venido a terapia) preparo un análisis funcional de conducta, que es una explicación detallada de qué factores han influido en el inicio de sus problemas, qué vulnerabilidades presenta, cómo está funcionando en su vida cotidiana y porque se mantienen esos problemas en el tiempo.


Durante todo el proceso de terapia preparo las sesiones para proporcionar las herramientas adecuadas para cada persona para que sea capaz de resolver sus problemas (presentes y futuros), o, por lo menos, minimizar su impacto.


Así que los lunes para mí son un buen día porque estoy llevando a la práctica en las sesiones lo que me he preparado y que, además, me encanta: ayudar a otras personas. con cariño y dedicación.

Y en tu trabajo, ¿qué es lo que no se «ve»? Cuenta, cuenta, que te leo y te escucho.


¡Os deseo a tod@s que «hagáis» buen lunes!

Para profesionales, Para todos

El papel del Psicólogo en la crisis por COVID-19 (coronavirus)

Si es la primera vez que te planteas por qué la psicología es importante y puede resultar un recurso imprescindible en la gestión de una crisis como la que estamos viviendo en la actualidad por la pandemia de COVID-19 (coronavirus), te animo a que conozcas nuestro trabajo de primera mano y te animes a buscar la ayuda de un profesional.

Esta ayuda te la recomendamos ya no sólo por la probable presencia de signos y síntomas de malestar, sino también como medio de prevención de aparición de patologías o trastornos posteriores debidos a las situaciones psicológicamente extraordinarias e intensas que estamos viviendo, y que se ven afectadas por la limitación de aprendizajes y recursos, y la falta de experiencia y formación, que lleva a la mayoría de las personas a sentirse desbordadas y “ahogadas” en esta situación.

¿Qué es la psicología?

La psicología es la ciencia que estudia la conducta, los procesos mentales y emocionales de las personas. Un psicólogo o psicóloga es el profesional que ha estudiado la licenciatura de psicología y posee los conocimientos y la experiencia adecuada para ayudar a las personas a afrontar con efectividad los problemas de la vida y de salud mental.

¿Qué hace un psicólogo?

Los psicólogos prestan diversos servicios, tales como evaluaciones y psicoterapia, formación y educación emocional, usando una amplia gama de técnicas basadas en las mejores investigaciones científicas y teniendo en cuenta para cada persona sus valores, características, objetivos y circunstancias.

Los psicólogos ayudan a gran variedad de pacientes y dan tratamiento a numerosos tipos de problemas. Hay personas que consultan a un psicólogo porque se han sentido deprimidas, ansiosas o airadas durante bastante tiempo. En otras ocasiones se requiere la ayuda de un psicólogo para realizar el tratamiento de un trastorno crónico (por ejemplo, trastorno límite de la personalidad, fobias o duelos patológicos).

En todo caso, cualquier circunstancia que interfiere en la vida o salud física de una persona por un período prolongado de tiempo o de una manera intensa debe ser evaluado por un psicólogo como especialista en los procesos personales y sociales que es. Son ejemplo de ello el estrés percibido por cambios vitales (por ejemplo, un nuevo trabajo o tener un hijo), la presencia de enfermedades crónicas o en estado paliativo, o el afrontamiento de obstáculos que impiden a las personas alcanzar sus objetivos.

Los psicólogos asimismo también están capacitados para evaluar y facilitar la comprensión sobre cómo piensa, siente y se comportan las personas, facilitando su adaptación a la vida cotidiana.

¿Cómo nos ayuda?

Los psicólogos usan una gran variedad de tratamientos fundamentados en evidencias científicas que ayudan a mejorar la vida de las personas. Generalmente recurren a la terapia y, aunque existen multitud de técnicas psicoterapéuticas, el psicólogo escogerá las más adecuadas para resolver con efectividad el problema que presente el paciente y se corresponda mejor con sus características y preferencias.

Existen diversas orientaciones teóricas, pero la terapia de elección por su contrastada evidencia científica y elevada eficiencia en la actualidad es la terapia cognitivo-conductual.

La terapia se puede aplicar a una sola persona, así como a parejas, familias o grupos.

El psicólogo a distancia, online y por WhatsApp

La terapia online (o psicología online) es la intervención psicológica a distancia mediante teléfono o vídeo llamada y con apoyo de cualquier otro recurso tecnológico que facilite la comunicación e interacción clara y eficaz entre psicólogo y paciente.

Hay muchos motivos por los que una persona elige esta modalidad, por ejemplo porque viaja con frecuencia o tiene horarios muy poco flexibles, porque desean la intimidad y discreción de su propio hogar, o simplemente porque le gusta la comodidad de acceder al servicio desde cualquier lugar incluso sin tener que desplazarse.

Eficacia de la terapia a distancia, online y por WhatsApp

Existe evidencia científica suficiente que indica que la eficacia de la terapia a distancia, online y por WhatsApp es similar a la terapia presencial, incluso en algunos casos más alta debido a las facilidades de acceso y de adherencia terapéutica en esta modalidad (Información adaptada de la American Psychological Association y del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid).

Intervención psicológica en situaciones de crisis a través de medios telemáticos

Tal como se han apresurado a constatar diversos organismos formales, dada la gravedad de la situación a nivel nacional e internacional de la expansión del coronavirus, la atención presencial queda supeditada a la aplicación de criterios propios (Colegio Oficial de Psicólogos de Baleares), y, teniendo en cuenta las medidas de limitación de la libertad de circulación de las personas (art.7 del Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19), la formación y la terapia a distancia (por mensajes, llamadas telefónicas, vídeo llamadas, etc.) se erigen como la modalidad de terapia más adecuada para evitar contagios y mantener la salubridad de los profesionales y de las personas interesadas.

En SER FELIZ – BELÉN MARTÍN cabe destacar que la modalidad de formación y terapia a distancia (por el medio que sea) no resta calidad al servicio, ya que es llevado a cabo por la misma profesional en las mismas condiciones de trabajo (mismas horas dedicadas a las sesiones formativas y terapéuticas), con el mismo entusiasmo al que estáis acostumbrado, y favoreciendo el clima de intimidad y crecimiento personal que le es propio. Es comprensible cierta desconfianza cuando estos medios no se han utilizado con anterioridad, pero si dais una oportunidad a esta modalidad seguro que no os defraudará.

En estos momentos de vulnerabilidad psicológica es cuando estoy más disponible para vosotros: para informaros, evaluar, acompañar y trabajar el malestar que se ha acrecentado (si ya estuviera presente por cualquier motivo) o se ha presentado por primera vez (por las dificultades propias que suponen hacer frente a una situación extraordinaria como la que estamos viviendo), y ofreceros un entorno de tranquilidad, donde prime la información veraz, las medidas de seguridad, y las pautas, técnicas y estrategias adecuadas para dar respuesta a las dudas y conflictos que os puedan surgir.

Si tienes, o has tenido, ansiedad, estrés, malestar, afectación del estado de ánimo por el motivo que fuere, o te encuentras desbordado por la situación de confinamiento (solo/a o en familia) y necesitas información que pueda ayudarte a gestionar tus emociones y regular tu conducta (o la de tus familiares), no dudes en contactar conmigo en el teléfono 681 372 373 (debido a la gran afluencia de llamadas, si no te contesto no te preocupes que te devolveré el mensaje o la llamada en seguida que sea posible, pero ten por seguro que ningún mensaje ni llamada queda sin contestar).

*Os recordamos que Belén Martín está formada en Psicología Clínica Aplicada, en Psicología de Emergencias, en Cuidados Paliativos y Duelo, en Psicología Infantil y de la Adolescencia, y es Técnico Superior en Educación Emocional, y ha trabajado como coordinadora y psicóloga en el SAMU-061(2002-2007), y en el Equipo de Psicólogos de Emergencias (2010-2013), lo que le confieren la formación y experiencia necesaria para poder ser una herramienta de ayuda valiosa y única en este momento de crisis (ver currículum).

Un abrazo virtual lleno de ánimos y de cariño,

Belén Martín